En el marco del 44° Congreso Latinoamericano de Derecho Financiero (COLADE), organizado por la Federación Latinoamericana de Bancos (FELABAN), que desde hace más de cuatro décadas congrega a los principales referentes del derecho financiero y regulatorio en la región, José H. Salaverría, Director Legal de CIFI, participó con una ponencia que puso en evidencia los desafíos y oportunidades de la financiación de proyectos de infraestructura y energía en América Latina y el Caribe.
Su intervención, de carácter técnico y estratégico, subrayó el papel crucial de CIFI como institución capaz de tender puentes entre los estándares internacionales y las particularidades de los mercados de la región, aportando soluciones innovadoras para atraer capital y garantizar bancabilidad en contextos complejos.
Brechas estructurales y mecanismos de mitigación
La región enfrenta una brecha de inversión en infraestructura estimada en 2,2 billones de dólares hacia 2030, equivalente al 3% del PIB regional anual. Sin embargo, la atracción de ese capital depende de superar obstáculos persistentes: riesgo regulatorio, ausencia de estandarización contractual, deficiencias en estudios de viabilidad y debilidades crediticias.
Según Salaverría, “los proyectos no fracasan únicamente por falta de financiamiento; muchas veces ocurre por ausencia de estructuras legales y contractuales robustas que otorguen confianza a los inversionistas”.
En este contexto, se destacó la diferencia entre los contratos EPC (Engineering, Procurement and Construction) utilizados en mercados desarrollados y que garantizan precio y plazo cerrado con respaldo financiero, y las estructuras más fragmentadas que predominan en la región. Herramientas como fideicomisos, cláusulas de ajuste automático, acuerdos directos con derechos efectivos de intervención y acuerdos de patrocinio sólidos han fortalecido la confianza de los financiadores, permitiendo cerrar proyectos de alto impacto.
El abogado como arquitecto estratégico
Uno de los ejes centrales de la exposición fue la evolución del papel del abogado en la financiación de proyectos. Ya no se trata únicamente de revisar contratos: el abogado es hoy arquitecto estratégico, encargado de traducir la visión de los inversionistas en marcos normativos sólidos, coordinar a todos los actores y blindar el proyecto frente a cambios regulatorios propios de la región.
Esta visión, reflejo de más de dos décadas de experiencia en CIFI, reafirma que la anticipación jurídica y la estructuración disciplinada son condiciones esenciales para alcanzar el cierre financiero en condiciones sostenibles.
“Cada proyecto es una lección en sí mismo. Lo importante es aprender de la experiencia y avanzar hacia estructuras que combinen la realidad local con los estándares globales”, enfatizó Salaverría.
Sostenibilidad y jurisdicción dual
La sostenibilidad no es un accesorio, sino un eje indispensable en la bancabilidad. Incorporar métricas ambientales, sociales y de gobernanza desde la concepción de los proyectos incrementa la confianza de los inversionistas y garantiza impactos positivos en las comunidades. Al final, se trata de mitigar riesgos y aumentar la rentabilidad de los negocios.
También se destacó la necesidad de jurisdicciones confiables y esquemas híbridos. La combinación de leyes locales con jurisdicciones internacionales como Nueva York, respaldada por garantías y pagarés autónomos ejecutables localmente, es hoy una condición esencial para que los financiadores globales asuman riesgos en mercados emergentes. Mecanismos como el blended finance, los préstamos A/B y las garantías MIGA se consolidan como herramientas clave para atraer capital institucional.
Tokenización y visión de futuro
En sintonía con los debates más disruptivos del congreso, COLADE 2025 abordó la tokenización de activos, una tendencia que está dejando de ser teoría para convertirse en práctica real en América Latina. La posibilidad de fraccionar activos de infraestructura, desde plantas energéticas hasta concesiones viales, y representarlos digitalmente en blockchain abre la puerta a la democratización de la inversión y a una liquidez más amplia y transparente.
Con registros on-chain que agilizan liquidaciones y fortalecen la trazabilidad, los mercados tradicionales encuentran puentes efectivos hacia lo digital. En este escenario, la experiencia de CIFI en estructuración jurídica y financiera se convierte en una ventaja estratégica para transformar proyectos sostenibles en vehículos tokenizados de inversión confiable.
“Solo trabajando con coherencia y sostenibilidad podremos cerrar las brechas y generar impacto duradero”, concluyó el Director Legal de CIFI, destacando que la institución seguirá siendo un referente en tender puentes entre el capital global, la tecnología y las necesidades locales.