Origo Energia
Oportunidad
Brasil atraviesa una transformación energética impulsada por la necesidad de contar con energía más limpia, asequible y alineada con sus ambiciosas metas climáticas. Una de las soluciones más prometedoras ha sido la expansión de la generación solar distribuida (GD), sistemas que permiten a comunidades y empresas producir su propia electricidad y reducir la dependencia de la red tradicional. Sin embargo, escalar la GD solar en un país tan vasto y diverso requiere más que tecnología: demanda financiamiento innovador, alianzas sólidas y un firme compromiso con la responsabilidad social y ambiental.
Fundada en 2010, Origo Energia identificó esta oportunidad desde el principio. Hoy es uno de los principales desarrolladores de generación solar compartida en Brasil, reconocido por abrir las puertas de la transición energética a personas y pequeñas empresas. Su modelo es simple pero eficaz: los clientes —desde hogares hasta pequeños negocios— se asocian en una cooperativa que arrienda las plantas solares construidas y operadas por Origo. La energía generada se inyecta en la red, mientras los usuarios obtienen un descuento cercano al 10 % en sus facturas de electricidad. Este enfoque no solo reduce costos, sino que empodera a las comunidades a ser protagonistas de un futuro energético más limpio.
El compromiso de Origo con la equidad de género también es central en su misión. Las mujeres representan 45 % de su fuerza laboral, en todos los niveles, respaldadas por políticas laborales inclusivas, un Programa de Diversidad e Inclusión y normas institucionales que promueven la igualdad salarial y el trato justo hacia empleadas, contratistas y miembros de las comunidades.
En 2023, Origo fijó un nuevo hito: desarrollar ocho pequeñas plantas solares en Mato Grosso do Sul, una región con alto potencial solar pero limitada infraestructura. El desafío era encontrar al socio financiero adecuado para materializar esa visión sin comprometer los más altos estándares de sostenibilidad.
Enfoque
Aquí es donde CIFI intervino. Como entidad líder en la estructuración del financiamiento, CIFI diseñó un préstamo senior por USD 19 millones destinado a la construcción, puesta en marcha y operación de las ocho plantas solares. El financiamiento fue posible gracias a CIFI y su Fondo de Deuda de Infraestructura Sostenible, con una estructura adaptada para cubrir la mayor parte del costo de inversión y ofrecer la certidumbre de largo plazo necesaria para la viabilidad del proyecto. El costo total de la cartera alcanzó USD 27.6 millones, reflejando la magnitud del compromiso de Origo con la expansión de la energía solar distribuida en regiones desatendidas.
Pero el papel de CIFI fue mucho más allá de la ingeniería financiera. Desde el inicio, la sostenibilidad ocupó un lugar central en la alianza. Junto con Origo, CIFI se aseguró de que cada sitio del proyecto (construido en antiguos pastizales convertidos para uso solar) se sometiera a una rigurosa evaluación ambiental y social de debida diligencia, garantizando su alineación con las mejores prácticas internacionales, como las Normas de Desempeño de la CFI y los Principios del Ecuador. Origo también se comprometió a fortalecer su Sistema de gestión ambiental y social (SGAS), implementar estrategias de participación comunitaria y consolidar prácticas laborales equitativas en todas sus operaciones y cadena de suministro.
Resultados
Con todas las plantas en funcionamiento y suministrando energía limpia a la red, el proyecto ha generado beneficios significativos para el sector energético brasileño y sus comunidades. Y gracias a los 19 MW de capacidad instalada en los ocho sitios, la cartera genera más de 32 000 MWh de energía renovable por año. Esa producción es suficiente para abastecer a más de 12 000 personas con electricidad limpia, evitando aproximadamente 13 000 toneladas de emisiones de CO₂ al año. Más allá del impacto ambiental, el proyecto ha generado alrededor de 1350 empleos, dinamizando las economías locales y ayudando a los trabajadores a desarrollar nuevas capacidades en el sector de energías renovables de rápido crecimiento, contribuyendo al cumplimiento de los Objetivos de desarrollo sostenible (ODS) relacionados con el trabajo decente y el crecimiento económico (ODS 8).
Aún más relevante, el modelo cooperativo de Origo hace accesible la energía limpia a miles de familias y pequeñas empresas que antes dependían de la energía tradicional y costosa. Los clientes ahorran en sus facturas mientras contribuyen a los objetivos climáticos de Brasil (ODS 13). El compromiso de Origo con combinar rentabilidad y propósito le valió la certificación B Corporation, que reconoce su liderazgo en prácticas empresariales responsables e inclusivas que promueven la igualdad de género (ODS 5) y comunidades sostenibles (ODS 11).
Para CIFI, este proyecto refleja con claridad su misión: financiar infraestructura que no solo sea viable, sino también transformadora. Al combinar financiamiento innovador, sostenibilidad y participación comunitaria, CIFI y Origo han demostrado que la energía solar distribuida puede escalar de manera efectiva para generar beneficios duraderos, haciendo que la energía limpia sea más asequible y accesible (ODS 7).
A medida que Brasil acelera su transición energética, la cartera de Origo representa más que un conjunto de plantas solares: es una prueba tangible de que la energía limpia, con la visión y el financiamiento adecuados, puede impulsar tanto a las personas como al progreso.
32 mil MWh
Energía generada por año
12 mil
Personas beneficiadas con acceso a energía por año
13 mil tCO2e
Emisiones evitadas por año